La solvencia es más amplia que tu nómina

La Ley 5/2019 exige una evaluación profunda de la solvencia antes de conceder el préstamo. Entre los factores relevantes están empleo, ingresos presentes y previsibles, activos, ahorro, gastos fijos y compromisos ya asumidos.

Una cuota que parece asumible puede no serlo

Si existen otras deudas o poco margen después de gastos habituales, la operación puede quedar demasiado ajustada.

El ahorro también cuenta

Puede ocurrir que tengas ingresos suficientes pero no aportación para cubrir la parte no financiada, impuestos, gastos o una tasación por debajo del precio.

Los ingresos variables necesitan más contexto

Autónomos, comisiones, bonus o cambios laborales recientes pueden requerir documentación adicional para explicar estabilidad y continuidad.

La vivienda puede introducir riesgo

La tasación, documentación registral o características del inmueble pueden afectar a la operación aunque el comprador tenga un buen perfil.

La entidad decide con su propia política de riesgos

El Banco de España recuerda que las entidades son libres para aprobar o denegar solicitudes tras un estudio individualizado. Por eso un rechazo en una entidad no equivale automáticamente a un rechazo universal.

Pero tampoco significa que otra vaya a decir que sí

Antes de volver a presentar la operación, intenta identificar qué variable provocó el resultado y si realmente puede modificarse.

Si ya te la han rechazado

Tenemos una guía específica con el orden de revisión, documentación y puntos que conviene comprobar antes de intentarlo de nuevo.

Ver guía sobre hipoteca rechazada